La cultura del éxito dificulta la realización y procesos de aprendizaje. Aprender no es acertar, sino atreverse a intentarlo, buscar, investigar, perfeccionar, errar, debatir, intercambiar… El proceso de aprendizaje debe utilizar las aproximaciones sucesivas y el error como parte del método.
La ciencia ha incorporado la prueba- error, mediante aproximaciones sucesivas, como una fase decisiva y continua del método. Intentarlo una y otra vez, probar y equivocarse, y así al equivocarnos, aprendemos porque buscamos otras opciones, rectificamos, rodeamos el problema, buscamos soluciones más afinadas y artísticas, y al final, aprendemos cómo hacerlo mejor.
‘La realidad es el punto de partida, y el de llegada de la investigación científica. Todavía se dan ‘reticencias’ y muchas críticas sobre la afirmación precedente, casi siempre con la tendencia a ‘regresar’ a la idea como principio y hasta como fin de la investigación.
Empezar por la idea es empezar mal, es empezar por una posición prepotente, no suficiente ‘depresiva’ o humilde, como se requiere. Acabar transformando las concepciones del mundo y cambiando las superestructuras y conciencias sociales, es también excesivamente utópico y pretencioso, como para dar resultado, sobre todo desde perspectiva social y democrática. ‘
‘No es el tipo de aprendizaje que buscamos. Queremos fomentar la autonomía, la libertad, la responsabilidad y también la cooperación entre todos, el respeto al otro, la mejor forma es partir de lo real. El conocimiento, en la antesala de la vida misma.‘
No hay comentarios:
Publicar un comentario