La búsqueda del conocimiento científico reside en adentrarse por caminos inexplorados, observación y praxis científica. El paso del cerebro primitivo al complejo cerebro humano está marcado por la invención de nuevas formas de percibir el mundo y procesar información.
El action-research es un proceso que nos induce a entrar en la acción, primero investigación y después acción, aunque lo mejor es ‘vivir’ en un paralelismo que nos ayude a caminar, de tal forma que con un pie comenzamos la acción, acción que acompañamos con el otro pie, la investigación y así vamos caminando y haciendo camino.
Dejamos de lado las discusiones sobre qué vamos a hacer y los problemas de procedimiento que nos hacen perder de vista los objetivos finales, para no acabar perdiendonos en la teoría y en todo aquello que la envuelve: las ideas, las utopías y la abstracción, siendo ésta última desde mi punto de vista adictiva.
¿Adictiva? Si dejamos vagar los pensamientos fluyen en todas direcciones, generando conceptos, ideas, imágenes, sensaciones… se expande nuestro telar mágico, repleto de redes neuronales interconectadas.
Se trata de pasar a la acción inmediata, sin pensarlo demasiado, ¿cómo? Pues 'haciendo' desde el uno mismo con su forma de ver, su intuición y su perspectiva. ¿Cómo entendemos el grupo en este entorno?, pues con compromiso, implicación y responsabilidad desde el respeto. Mejor hacer y equivocarse que pensar exclusivamente.
¿En qué consiste el paralelismo del que hemos hablado? Las cosas no cambian con conceptos o ideas, sino con la praxis o los hechos, se trata de reflexionar y regenerar las ideas y nuestros ‘formatos gnoseológicos’ en que nos hemos basado hasta llegar al hoy. Empezar a comprender cosas que hasta ahora no habíamos vivido.
El pensamiento – en este entorno investigación – antes que la palabra, porque los conceptos sin experiencia para nosotros están vacíos y nos llevan casi siempre a la duda y a los matices de forma incluso obsesiva. Este pensamiento ha de re-crearse a medida que ‘hacemos’ y aprendemos haciendo.
Una acción sin acompañarse de un espacio de conocimiento, nos puede llevar a una repetición continua de errores, pero si se acompaña de una memoria de aprendizajes metodológicos y de contenido, en paralelo a nuestra acción desarrollándola, nos permite avanzar.
El papel del formador-facilitador es marcar los ritmos, los tiempos y los objetivos. El grupo empieza en la acción, busca, selecciona, pone en común, intercambia, y empieza a pensar en programas de investigación dónde pueda probar y testar sus avances.
Finalmente siguiendo una cronología definida, los miembros del grupo se paran y sintetizan sus aprendizajes, y una vez que son capaces de sistematizarlos por escrito, los exponen oralmente, con el compromiso de transmitir lo que han descubierto.
‘Las palabras surgen a raudales como una lluvia infinita en un vaso de papel se deslizan al pasar. Desaparecen a través del universo'. The Beatles, Across the Universe.
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